jueves, 31 de mayo de 2012

El reinado de un rey.

Y  encerró sus palabras bajo llave dentro de su alma, donde su ego reina sus vastos y cada vez mas desiertos dominios. Convencido de su justo y humilde  reinado siempre desde la imagen de perfección que le devuelve los resultados de sus preceptos.
Cuando se dará cuenta que no gobierna su propia vida?
La vida decidiría el momento tras muchas advertencias, y así fue en un día soleado mientras caminaba por sus jardines, avanzo hasta la pradera para contemplar su reino...todo se volvió oscuridad.
Se giro hacia sus consejeros...acostumbrado a hablarles desde su poder y trono...cuando al mirarlos a los ojos se asombro de encontrar en cada uno de ellos no un sumiso sirviente sino un circulo con cada  uno de los valores que habían dirigido su mandato...el orgullo, la vanidad, la soberbia y la avaricia.
Se asusto tanto que se sintió vulnerable y arrodillado ante su pueblo...solo pudo pedir disculpas.
Un rey sin humildad no es rey sino tirano.

La llave con que cerramos nuestras almas y guardada a buen recaudo...siempre sabremos donde encontrarla...recuerda que el propio rey guardo la suya.


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