El ímpetu de la juventud...
...esa madurez ficticia adquirida de experiencias dolorosas que permitimos nos marquen y, sin embargo, dejamos escapar de nuestros sentidos las que por ser buenas y maravillosas acontecen en el mismo instante...
...esas dolosas vivencias cuál caballo en nuestro interior, salvaje, poderoso y dominante, avasallando en su galope nuestra pradera. Sintiéndonos orgullosos de él y presumiendo de su poderío.
...caballo desbocado peligroso, daña a los que se cruzan en su camino y sobre todo a si mismo... amenaza y pierde toda su belleza.
...y tomamos sus riendas con firmeza y ternura...
...este majestuoso animal nos lleva hacia el deseo, en el momento que deseamos, permitiéndonos disfrutar del maravilloso paisaje que es la vida.
Caballo y jinete se funden en uno y bailan en todo su esplendor.
.....Magnífico baile de la madurez consciente.
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