domingo, 4 de noviembre de 2012

...y por qué no?

A veces...solo hay que pensar que es lo que nos hace sentir así.
Si es dolor físico poner remedio y si es dolor espiritual, lo mejor reconocerlo, nombrarlo por su nombre y ser sinceros con nosotros mismos. Pensar si existe un motivo con suficiente peso como para dejar que la tristeza inunde nuestra alma...y la reflejes en aquellos a los que les importas.
Porque sabes, a veces y solo a veces la tristeza se extiende como una plaga tan solo dejándonos un pequeño resquicio...y te preguntas:
¿Que ha pasado en realidad?
¿Cuál es el motivo?
...y descubres que simplemente te has dejado invadir.
Te deseo de corazón una sonrisa en tu cara.

Vidas cruzadas

Una y otra vez, nuestras vidas se cruzan, en espacio y tiempo,
pasamos de ser uno y cómplices a ser completos desconocidos.
Y así, una y otra vez, todo relacionado en un segundo para desaparecer al siguiente.
Que significa nuestra existencia sino somos capaces de mantenernos unidos...
...anclados a una existencia física nada surge, nada es posible...es etéreo.
Todo va mas allá, hacia una fusión real entre las almas...
...donde tu alma y la mía son una...
...y donde todos somos uno.

Juventud

El ímpetu de la juventud...
...esa madurez ficticia adquirida de experiencias dolorosas que permitimos nos marquen y, sin embargo, dejamos escapar de nuestros sentidos las que por ser buenas y maravillosas acontecen en el mismo instante...
...esas dolosas vivencias cuál caballo en nuestro interior, salvaje, poderoso y dominante, avasallando en su galope nuestra pradera. Sintiéndonos orgullosos de él y presumiendo de su poderío.
...caballo desbocado peligroso, daña a los que se cruzan en su camino y sobre todo a si mismo... amenaza y pierde toda su belleza.
...y tomamos sus riendas con firmeza y ternura...
...este majestuoso animal nos lleva hacia el deseo, en el momento que deseamos,  permitiéndonos disfrutar del maravilloso paisaje que es la vida.
Caballo y jinete se funden en uno y bailan en todo su esplendor.
.....Magnífico baile de la madurez consciente.